“Yucatán”: película de Daniel Monzón

EQUIPO COLOQUIO

Los primeros días de septiembre, el nombre de Yucatán estuvo en varios medios de comunicación de España. La razón es que así se ha nombrado a una película estrenada el último día de agosto. Yucatán es del escritor y cineasta español Daniel Monzón. Se trata de una comedia desarrollada en un crucero que pasa por Cancún y llega a Yucatán.

La película lideró la taquilla, en su primera semana. La crítica ha sido variada. Dentro de los apuntes generados están:

Sergi Sánchez, en Fotogramas.es: “Yucatán aparenta ser una comedia vacacional, de crucero marítimo, que se desliza sin motor por un cambiante océano de géneros –del filme de timadores a la sátira gamberra, del musical cabaretero al romance múltiple con picante cubano–, para ocultar su condición de fábula de lo más seria sobre la codicia en tiempos de crisis”.

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Miguel Juan Payan, en accioncine.es: “En el ADN de Yucatán hay rasgos de homenaje a los recursos clásicos de la comedia estadounidense que pueden hacernos recordar momentos de Las tres noches de Eva de Preston Sturges y en otros momentos nos hacen pensar en California suite, de Hebert Ross, con guion de otro referente a tener muy en cuenta en este caso, Neil Simon, aunque finalmente en el conjunto del viaje que nos proponen sus creadores el crucero hacia Yucatán en el territorio que pisara Fernando Trueba en películas como Two Much, Sal Gorda o Sé infiel y no mires con quién. ¿Qué quiero decir con esto? Pues dos cosas. Que hay momentos en que por un lado Yucatán parece perseguir la elegancia y la sofisticación de unos clásicos y por otro, en algunos personajes más “castizos” que introduce en su fórmula argumental, se acerca a ese intento reiterado de hibridar lo clásico admirado por sus creadores con lo popular pensado como guiño al público autóctono que caracteriza algunas de las comedias de Fernando Trueba”.

Antonio Méndez en alohacriticon.com:  “El Yucatán de Monzón no se acerca ni de lejos a sus espejos de cinefilia al margen de cierta sofisticación en la puesta en escena. El film se parece más un flojo episodio con caraduras simpáticos de la conocida serie de los años 70-80 “Vacaciones En El Mar”, y encima sin Ted Lange en el reparto, que a una screwball de timadores. Aunque tiene momentos divertidos y alguna caracterización meritoria, como la de Joan Pera, la película es demasiado extensa, arrítmica, con partes desangeladas; interpretaciones desiguales, sobreactuadas en busca de la caricatura; y personajes de situación que no funcionan en su efecto cómico, diluyendo sus aciertos parciales, entre ellos sus homenajes al cine musical”.

Martha Medina en elconfidencial.com: “Sobre todo, hacia el final, Yucatán tiene mucho de esa retórica ‘coelhiana’ de la felicidad como estado mental y el dinero como abstracción. Porque no hay otra forma de enfrentarse a una resolución tan desprovista de sentido. La desorientación es tal que aquí la redención se consuma a golpe de inmoralidad y pelillos a la mar. Si al principio la película se empeña en demostrar que si hay dinero de por medio no hay amigos ni yernos ni amores que valgan, al final parece que, bueno, en fin, hijos de puta somos todos y que tampoco hay que tener rencores y que cosas más raras se han visto. Y en un crucero, más”.

Yucatán, es así, referencia, por estos días, al otro lado del charco.