John Coltrane y la grabación perdida

B29-117, 10-07-2003, 17:13, 8C, 2676x3304 (462+3242), 100%, RMAfotozwbasis, 1/100 s, R52.0, G33.8, B41.4

PABLO SANZ

John Coltrane y la grabación perdida. Pudiera ser el título de una película de Indiana Jones y, en realidad, algo de arqueología tiene la historia. Desde el entorno del icónico saxofonista siempre se había hablado de esta grabación fantasma que ahora sale a la luz con el beneplácito de sus hijos, Ravi y Antonia Coltrane, esta última descubridora última de lo que desde el sello Impulse!, distribuido por Universal, ya han convenido en llamar “el Santo Grial del Jazz”. Both Directions at Once: The Lost Album, que saldrá a la venta el próximo 29 de junio incluye 2 CDs con composiciones inéditas y desconocidas hasta la fecha de Coltrane (Richmond, 1927-Nueva York, 1967), así como versiones de temas señeros de su repertorio como Impressions. El lanzamiento también incluirá formato LP y ediciones de lujo.

John-Coltrane-resize-3a-1280x620La grabación se enmarca en la madurez tanto del saxofonista como del cuarteto que lo acompaña, integrado por el pianista McCoy Tyner, el contrabajista Jimmy Garrisson y el baterista Elvin Jones, con quienes poco más de un año después firmaría una de las obras cumbre del género, A love supreme. Corría marzo de 1963 y la banda acababa de dejarse la piel jazzística durante dos semanas en el famoso club neoyorquino Birdland. Coltrane volaba y ya había hecho la transición del bebop y el hardbop a los territorios sonoros marcados por esa espiritualidad balsámica con la que hoy se le conoce. Así, el 6 de marzo, este grupo salvaje se encerró en los estudios de Rudy Van Gelder en Englewood, conocidos como los “Abbey Road del Jazz”, registrando un total de siete composiciones que ahora ven la luz a través de 14 de sus tomas.

John-Coltrane1Se da la circunstancia, algo que amplía la leyenda de esta grabación, que al día siguiente, el 7 de marzo, el saxofonista grabaría otra de sus obras más laureadas, que realizó junto al cantante Johnny Hartman. Todo en Both Directions at Once: The Lost Album está envuelto de una épica y misterio especiales, ahora descifrado para fortuna y dicha de los fieles coltranianos y los amantes de la buena música.Sonny Rollins, el ya último gran tenor, lo ha dicho a su manera: “Es como descubrir una nueva estancia en la Gran Pirámide”. Con argumentos más mercadotécnicos, pero no menos apasionados, lo cuenta Danny Bennett, Consejero Delegado y Presidente del sello Verve Label Group, familia de Impulse! Records: “Coltrane fue un visionario que cambió el curso de la música y su álbum perdido es un hallazgo que se da una vez en la vida. Nos da una visión íntima de su proceso creativo y nos conecta con su arte. El álbum es un momento cultural y su edición va como anillo al dedo con el relanzamiento del sello Impulse!”.

John-Coltrane-photo-by-Charles-Stewart-portrait-billboard-1548
Fotografía: Charles Stewart

El cuarteto grabó varias versiones de dos composiciones inéditas, Untitled Original 11383 y Untitled Original 11386, que su autor no tituló, y recreaciones de temas ya habituales en los repertorios conocidos de Coltrane: Slow Blues, One Up, One Down, Impressions, Nature Boy y Vilia, de la opereta de Franz Lehár,The Merry Widow. La mítica Impressions adquiere justa relevancia al entregarse aquí a trío, sin el piano de Tyner; una rareza que refleja las posibilidades armónicas de un Coltrane que ya miraba con admiración el soplo de Ornette Coleman. Igualmente atractiva es la versión de Nature Boy, por cuanto se trata de una de las primeras grabaciones de este famoso tema.

photo_credit_jean-pierre_leloir
Fotografía: Jean Pierre Leloir

En general, resultan reveladoras las distintas formulaciones que Coltrane y sus muchachos evidencian en Both Directions at Once: The Lost Album, los distintos planteamientos que realizan y que quedan al descubierto en esas composiciones más conocidas. También la grabación de las mismas primero con el tenor y luego con el soprano. Y todo en un día, a la antigua usanza, sin trampa ni cartón. El sonido más elevado del jazz ya era carne en aquellos años de los 60, que en 1967, como consecuencia de un cáncer, Coltrane fijó para siempre en el firmamento más luminoso género.

*Texto publicado originalmente en el diario El Mundo.

John-Coltrane-Both-Sides-At-Once-Deluxe-Vinyl-2LP-web-optimised-10000