“La sonrisa de Mandela” de John Carlin

Yousuf Karsh/Nora Grosse

EQUIPO COLOQUIO

Por la paz, la democracia y la libertad, la Organización de las Naciones Unidas designó, en 2010, al 18 de julio como Día Internacional Nelson Mandela. De nueva cuenta, se recordarán sus frases y se suscribirán acuerdos. Es necesario porque América Latina es prueba fehaciente de algunos empeños por manipular las leyes para establecer formas de gobiernos a modo, antidemocráticas, e implantadas a sangre y autoritarismo.

Este año, nuestra invitación es a leer uno de los títulos más ágiles sobre el extinto líder sudafricano: La sonrisa de Mandela de John Carlin. “Integridad, respeto, carisma y empatía, son las cuatro cualidades por las cuales Mandela conquistaba las mentes y los corazones de todo el que lo conocía” concluye el autor. Y, como parte de esa personalidad seductora, Carlin apunta: su franca, auténtica y plena sonrisa.

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El testimonio de John Carlin acerca de la evolución de Sudáfrica y la aportación de Mandela tienen un libro anterior que, en español, fue titulado: El factor humano. Este texto fue llevado al cine por Clint Eastwood. Basada en una historia verídica, recibió el nombre de Invictus. Como suele ocurrir, quizá sea más famosa la cinta que las líneas escritas en las que se basó. Volumen y película se centran en la incidencia de Mandela para que sus adversarios históricos ganaran la final del mundial de rugby. ¿Por qué anotar esto? Porque, su siguiente libro, La sonrisa de Mandela, no se trata de una de esas obras secuela del fallecimiento del personaje. La intención de Carlin es compartir en un texto ameno y accesible, su percepción integral de la personalidad de Mandela, a partir de su vivencia como corresponsal del diario The Independent. Argumenta: “Miremos a donde miremos, nuestra fe en los líderes políticos ha tocado fondo. La mediocridad, el fanatismo y la cobardía moral campan a sus anchas. Nelson Mandela, que siguió siendo generoso y astuto a pesar de haber estado veintisiete años en la cárcel, destaca como un ejemplo oportuno y una fuente de inspiración imperecedera. La humanidad es y ha sido capaz de grandes hazañas, y siempre hay motivos y oportunidades para que hagamos las cosas mejor”.

En efecto, en pocas páginas, John Carlin da cuenta de lo que observó en el periodo de la salida de Mandela de prisión y su paso por la presidencia de Sudáfrica. Da algunas respuestas a hechos no del todo explicados, como la separación del líder con su compañera de lucha: Winnie. Tema que se erigió en tabú para los integrantes del Congreso Nacional Africano. Entre el testimonio propio y de algunos de los protagonistas de la época, Carlin reconstruye las principales adversidades, enemistades y liderazgos que el talento de Nelson desarmó. Cómo pudo evitar una inminente guerra civil. Hechos del que desprende lecciones ejemplares como “tanto en política como en la guerra, la primera regla es conocer al enemigo”. Perspectiva que llevó a Mandela a aprender, en prisión, la lengua afrikáans de los racistas radicales para poder hablar con ellos.

La sonrisa de Mandela es un libro en donde el entrevistador no pretende lucir su conocimiento y exhaustividad. Carlin realiza un homenaje con humildad y respeto: “Mandela me enseño algo tan simple como difícil de encontrar: que se puede ser al mismo tiempo un gran político y una gran persona. Admirado y querido, era la antítesis de la maldad del poder, lo opuesto a un líder que despliega su talento para mover a las masas y sacar lo peor de la naturaleza humana.

El Día Internacional Nelson Mandela es un buen motivo para esta lectura. Buen provecho.